Tu casa, ¿un sitio donde solo duermes?

Photo: H is for home

Tu casa es tu castillo y deberá ser el hogar dónde puedes relajarte y recobrar fuerzas.

Esto es fácil decirlo pero las actividades diarias nos llevan a veces a un descontrol que influye incluso en  el lugar en que más relajados y a gusto debiéramos encontrarnos, nuestra casa, nuestro hogar.

Sentirnos a gusto en casa es fundamental y para ello deberemos dotarnos de ciertas rutinas, no exentas de esfuerzo, que consigan que retomemos el control de la apariencia y el confort que nos reporta estar en nuestra vivienda. Pero hay algunas veces que no solo con buena voluntad vale y además hemos interiorizado conductas para rehuir de nuestro hogar, ¿te sientes identificado con alguna de estas?

Evitas estar en casa

Quizás tu casa sea tan solo el lugar donde duermes, desde nuestro punto de vista  esto ya sería suficiente para que ese momento de descanso lo aprovechases de la mejor manera posible. Imagínate que tienes unos días libres y tienes que pasar más tiempo en casa, ¿lo evitas?, ¿prefieres realizar otras actividades?, ¿no te concentras para dedicarte a tus hobbies?, y lo que sería peor ¿no te apetece que llegue el momento de ir a tu dormitorio y conseguir el descanso necesario para afrontar un nuevo día? Recuerda que la calidad de tu casa tiene un impacto directo sobre tu calidad de vida.

Te da vergüenza recibir visitas

Hay temporadas  y ocasiones en  las que tan solo quieres preservar la tranquilidad de tu hogar, pero si lo que estas evitando es recibir visitas porque no te sientes a gusto con como verán tu casa, o quizás te da miedo lo que opinen los demás del caos y la falta de utilidad de lo que has acumulado con el tiempo.

En el caso de tu dormitorio piensa en si la decoración, los elementos de mobiliario y sobre todo los componentes del equipo de descanso de tu cama son idóneos para ti. Siéntete orgulloso de tu somier, colchón y almohada. Presume ante tus amigos y visitas de su calidad en los componentes y beneficios que consigues para tu descanso diario.

En todo  caso, analiza que es lo que  menos te gusta de tu hogar y una vez definida podrás poner manos a la obra para resolverlo.

Tienes que volver a entrar tres veces antes de salir

Puede que el problema no sea lo a gusto o no que estás con tu casa, si no en como la tienes organizada. Quizás no te preocupa tener que perder tiempo en buscar tus cosas o tener que volver a subir las escaleras porque te has dejado el móvil, la agenda o aquellos papeles que te hacían falta. Darte una vuelta por casa antes de salir y dedicar un tiempo a que te hace falta te ahorrará paseos por las escaleras, además debieras decidir qué cosas te son imprescindibles al salir de casa por la mañana y dejártelo preparado cerca de la puerta.

No te olvides de adecentar tu habitación y tu cama, da mucha rabia volver a casa ir a acostarte y que todo esté manga por hombro en tu dormitorio. Ese lugar es el que necesitas tener en perfectas condiciones para asegurarte un buen descanso. En ese lugar pasas muchas horas, aunque la mayoría estés dormido, pero tu cuerpo y mente necesitan esa sensación de poder relajarse y olvidarse de todos los problemas del día a día cuando los entregas a tu cama y los envuelves en las sábanas.

¿Te sientes preparado  para reconquistar tu casa?

Fuentes: ValedeOro: sostenibilidad y minimalismo